Formación

Temas de actualidad sobre los que el católico debe tener una opinión. Normalmente los artículos que s epublican en el boletín de la parroquia.

El despertar de la conciencia ecológica es sin duda un signo de los tiempos. Por  signo de los tiempos entiendo las preguntas o desafíos que afronta el mundo contemporáneo a los que debemos dar una respuesta desde el Evangelio. Es este el planteamiento del Concilio en la Gaudium et Spes 4:

Creo que somos muchos los preocupados por la situación actual de España. Ya hemos dedicado en el boletín algunos artículos a reflexionar sobre el nacionalismo y el amor a la patria, temas ambos sobre los que ha hablado el magisterio de la Iglesia. El Catecismo de la Iglesia Católica habla del amor a la patria en la sección dedicada al cuarto mandamiento, honrarás padre y madre. Otros temas de moral social relacionados con el momento actual son el obligado cumplimiento de las leyes que no sean manifiestamente injustas, tema que aparece en el Nuevo Testamento, y por supuesto, el amor a la verdad, el respeto a la democracia y a las minorías y similares. Pero no quiero hablar de ellos, pues me parecen suficientemente claros.

¡Vaya palabro que nos suelta el p. Javier en sus 500 palabras! ¿Vendrán otros 500 palabros iguales detrás?
- Conste que no escribo “palabro” buscando empoderar mi sexo masculino … Solo es un modo coloquial, digamos, de criticar a los pedantes. Y espero que hablar de la eutrapelia no resulte pedante.

Hace unos días me ha visitado una amiga mía con la que, años atrás, compartí la experiencia de misión en la calle en San Sebastián. Los viejos amigos siempre viven en el corazón, y los encuentros con ellos siempre son fuente de alegría. Es hermoso comprobar que la amistad es compartir una vida llena de sentido porque está llena del amor de Dios. En el curso de la conversación le pregunté a mi interlocutora, que, por cierto, es francesa, cómo estaba viviendo la Iglesia en Francia la cuestión de la ecología.

Hay un consejo que se da a los conductores con el que todos estamos de acuerdo, que es el de “sin bebes no conduzcas”; Sería una grave irresponsabilidad ponerlo como “conduce si bebes; es divertido”. Beber en exceso embota la mente, y destroza en corazón del hombre, nos aparta de nuestra vocación a la santidad y nos lleva a la superficialidad, impropia de quien es discípulo de Cristo, imagen del Dios invisible.