Sábado, 06 Junio 2020 17:56

Las luchas de la nueva normalidad (a propósito de un vídeo que me han enviado)

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Estamos como un poco (bastante) liados y preocupados por la situación de España. Quiero contar una cosa que me pasó hace unos días y hacer unas reflexiones, pues me parece interesante para la acción de los laicos en el mundo.

Me envió un video por whatasapp un amigo mío. Eran unos jóvenes muy bien vestidos, que llevaban unas banderas de España y el video tenía una mensaje muy claro de amor a la patria. Me pedía opinión. El vídeo no era peleón, ilusionaba, tenia valores, no descalificaba....

En la actualidad hay muchos grupos políticos enzarzados en muchas luchas; estamos en una gran batalla cultural con muchos frentes abiertos como por ejemplo, feminismo, género, sindicatos, etc. Bombas mediáticas y videos virales vuelan por todas partes. Lo vemos a diario. Ahora bien, mi misión como sacerdote es no entrar en ninguna de ellas, pues el sacerdote lo es de todos, y si uno toma posición en su ministerio por una parte, se coloca frente a la otra. Esto no quiere decir que como ciudadano no tenga la libertad de tener mis ideas poíiticas. Pero el video al que me refiero, parecía estar por encima de las peleas políticas, y por eso era atractivo. Nos preguntábamos qué grupo estaría detrás. Le aconsejé a mi amigo enviar el video a otro amigo común -que, dicho con la boca pequeña, sabe mucho de esto- y nos dio una respuesta muy interesante que quiero compartir por lo que me aportó.

Nos dijo más o menos lo siguiente: todos estos grupos políticos y asociaciones están luchando, pero trasladan a la vida las luchas que tienen en su corazón. Aquí es donde está el punto importante: por la ausencia de figuras paternas es fácil que caigamos actitudes interiores de lucha, esto es, que nuestro corazón no esté en paz interior. Esta crisis del padre se da a tres niveles, personal, social y espiritual. A nivel personal, el padre da seguridad y una consecuencia de esta seguridad es la paz interior. Desaparece el miedo. Esto que se vive de niños, también se vive en la edad adulta. A nivel social, al estar en crisis la figura paterna, ha aparecido una nueva cultura en la que la están en crisis las normas morales. Y la crisis de las normas lleva a la imposición de nuevas morales que tienen mucho de ideológico, y de ahí las numerosas guerras en las que estamos. Y a nivel espiritual, al no tener a Dios que es Padre, el hombre vive una crisis de esperanza y sentido que le lleva a absolutizar e imponer sus convicciones a los demás siguiendo aquella vieja promesa de "seréis como dioses". Al negar a Dios, hay una tentación inconsciente de ocupar su lugar.

Al sacar a Dios y al prójimo del corazón viene un estado de lucha al corazón. Y esto no es cristiano. Por ello, creo que mucho de lo que hoy ocurre en la vida política, los mensajes y tweets que se envían, provienen de corazones que no tienen los dones del Espíritu Santo, que no tienen paz interior. Es más, nuestro corazón, si no tenemos discernimiento, pierde la paz entrando en todas estas guerras. Y nuestro amigo nos decía: años atrás este video me habría emocionado mucho; hoy lo que me interesa es la oración de Carlos de Foucauld y de otros autores que nos mencionaba.

Pocas veces me ha parecido tan sabia una reflexión de este estilo. Creo que es la respuesta política (o más bien apolítica) adecuada para la mayoría de nosotros. Entrar en dinámica de lucha de clases no lleva muy lejos. Yo deseo que nuestra sociedad respete la dignidad de la vida de la persona, pero en una sociedad secularizada como la nuestra, desengañémonos, o la Iglesia evangeliza, o no hay nada que hacer.

Y el camino creo que es el que marca mi amigo: la vida espiritual profunda. Difícilmente haremos algo a corto plazo. Y no haremos nada si no seguimos este camino de la paz interior.

Visto 87 veces Modificado por última vez en Domingo, 07 Junio 2020 19:27