Por las almas del purgatorio

Jesús, por el amor en la agonía que Tú soportaste
durante el temor a la muerte en Getsemaní,
en la flagelación y coronación de espinas,
en el camino al Monte Calvario,
en tu crucifixión y en tu muerte,
ten piedad de las almas del purgatorio
y especialmente de aquellas que están
totalmente olvidadas.
Líbralas de los amargos dolores, llévalas a Ti
y envuélvelas en tus brazos en el Cielo.
(Padre Nuestro, Avemaría y Gloria).
Señor, concédeles el descanso eterno
y brille para ellos la Luz perpetua. Amen.